VIII.
Desengaño
de vivir como esclavos,
desengaño
de parir cielos.
No ha
venido nadie a alzar cruces y clavos.
Seguimos
atados con este camelo
que
nos ciega de la noche libre;
bella
como piel de tierna joven.
El
patrón opta por que no se estime
dolor.
Nosotros, el bien.
Diego Colomer
Desde Sierraversa
Sociedad del Último Templario
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