Sierraversa

"Mientras que las ciudades de la antigüedad se erigieron sobre cimientos de piedra y las grandes civilizaciones articularon su continuidad a través de la memoria institucional, el devenir histórico de Sierraversa revela una anomalía fundamental: el asentamiento no se sostiene por el rigor de sus fortalezas ni por la acumulación de su pasado, sino por la persistencia de un reducto humano que custodia un postulado ético y estético; la convicción profunda de que el lirismo y la palabra poética poseen la fuerza vinculante para transformar, de manera irreversible, la cosmovisión y el registro sensible de la condición humana..." (Poeta Gayo, Desde Sierraversa)
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domingo, 18 de octubre de 2026

Zapatos de niño

¿Puede el conocimiento hacernos mejores si perdemos la sinceridad sencilla 
con la que alguna vez miramos el mundo?



Zapatos de niño 

Se dice que la mente torna ociosa
ante maderas banales del segundo muerto. 

Se dice, también, que el paso ignorado 
de la virtud, convierte a hermanos en féretros. 

Rumores, fríos rumores, aseguran lavabos 
de sangre por hechos de paz desiertos. 

De pétreos sentimientos hechos vida 
nace la sinceridad encontrada del hombre, 

la síncopa del libro, la argucia 
del cuadro de personalidad. 

Que vierte maldad por conocimiento; 
y justa es, por sí, la sinceridad 

ignorante, la sinceridad en zapatos de niño.


Tristán de Saint-Joseph
Desde Sierraversa
Sociedad del Último Templario

miércoles, 19 de agosto de 2026

En la Biblioteca Central de Sierraversa




Tristán de Saint-Joseph
Desde Sierraversa
Sociedad del Último Templario


El reloj de la Biblioteca Central marcó la medianoche cuando Tristán de Saint-Joseph sumergió su pluma en la tinta oscura. El silencio en Sierraversa solo era interrumpido por el murmullo lejano viento del páramo y el crujir de las viejas vigas de madera. A su lado, Claude revisaba tomos antiguos en busca de una serie de símbolos acadios y babilonios.
La inspiración no llegó como un susurro, sino como una amalgama de voces que parecían filtrarse a través de las paredes de piedra de la ciudad de los poetas. Tristán cerró los ojos y sintió la inmensidad del cosmos contenida en un espacio diminuto, como si el firmamento entero pudiera ser sostenido por unas manos pequeñas. Las palabras brotaron con un ardor casi alquímico, dictadas por una fuerza misteriosa que arrastraba consigo ecos de fuegos ancestrales y abetos que escuchaban en la penumbra de los bosques.


 

viernes, 31 de julio de 2026

Tristán de Saint-Joseph


"Cuando el tren partió, una mujer siguió llorando hasta que ya no pudo distinguir el último vagón."
Tristán de Saint-Joseph 
Desde Sierraversa 
Sociedad del Último Templario 


Tristán no espera un tren, está esperando un recuerdo... (Crónicas de Sierraversa)