Sierraversa

"Mientras que las ciudades de la antigüedad se erigieron sobre cimientos de piedra y las grandes civilizaciones articularon su continuidad a través de la memoria institucional, el devenir histórico de Sierraversa revela una anomalía fundamental: el asentamiento no se sostiene por el rigor de sus fortalezas ni por la acumulación de su pasado, sino por la persistencia de un reducto humano que custodia un postulado ético y estético; la convicción profunda de que el lirismo y la palabra poética poseen la fuerza vinculante para transformar, de manera irreversible, la cosmovisión y el registro sensible de la condición humana..." (Poeta Gayo, Desde Sierraversa)

viernes, 7 de agosto de 2026

Poema en prosa a mi ciudad

 



Las ventanas del autobús me anuncian como azur, se esconden los brazos de una mujer de concreto; como azur, los ojos de fuente lloran día con día. Las ventanas del autobús me anuncian como esa mujer-diosa contiene los sufrimientos y las ardillas de los parques. La vieja chancera, la joven de las manzanas y niños con volantes parecen flotar con cada disparo de fotografía que un hombre hace, tratando de olvidar sus cincuenta años de piezas de amor olvidadas.

Con cada esquina y rincón ruinoso voy atendiendo a mi deseo, mis obscuridades, mi existencia ajada de soledad.

Un pequeño sol amarillo, que cuelga del cielo raso de un tienda, parece asirse de mi atención mientras a su oído digo:

"Me gustan las estructuras que por fuera parecen casas, pero en su interior un bodega son; me llenan esas miradas tristes de las ventanas, en los edificios más altos, cuando la lluvia las obliga a mirar hacia abajo. Rio al ver como esos niños de metal y cuatro ruedas juegan a perseguirse por la calles, como luces rojas los detienen en el tiempo, para salir corriendo un segundo después. Ese edificio mayor se esconde detrás de los escudos de casas-pulga, de casas con créditos e hipotecas, con madres de alabastro y caramelo. Sí, me gustan todas estas cosas".

Mis pasos de proletariado, de multitud solemne, de amor contenido no me niegan la belleza de un hogar. A mi llegada, mi mujer es todo atención y risas; en mi noche oscura, jardines verdes, madreselvas; a mi noche, cena y cama caliente.


Colomé Bojorge

Desde Sierraversa 

Sociedad del Último Templario 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario